No debe sorprender a los quindianos que una coterránea que fue juzgada por añadir su toque ácido personal a la cultura musical local y que posteriormente plasmó rock, pop y folklore en uno de los discos más destacados en los últimos años dentro de la industria colombiana (“Colección de mundos”); ahora combine sonidos latinoamericanos en un compacto de World Music.
El tercer larga duración de Victoria Hernández se presenta como la reencarnación de Mandrágora –aquel proyecto de este mismo género del que fue participe por allá en el 2004-, exaltando su voz cálida y sensual a través de las incursiones bossanova de “Luna Caliente” o la canción “El Seto”. Una melodía a la que se le siente cierto dejo del folklore norteño argentino, pero que según la artista es un vals que está cantado en su estribillo al estilo de un bambuco regional. No obstante, no sería pertinente igualar la tercera producción de esta intérprete local ni con aquel proyecto realizado seis años atrás, ni con sus dos primeras hazañas como solista.
Para “Belleza Silvestre”, esta mariposa sonora abre sus alas dejando atrás aquella etapa larvaria que le ayudó a confluir la infinidad de ritmos y estilos que armónicamente conviven dentro de su cabeza. Es su álbum más honesto y no porque los anteriores no lo fueran sino porque el género que ahora explota le da la posibilidad de presentar en sólo diez canciones, un resumen artístico de su carrera.
Es el disco ideal para los amantes de la exploración, para los seguidores de las diversas etapas que ha transitado la artista y para quienes se enamoraron de ella cuando la vieron cantar en vivo –donde mezcla sus inicios en el folk local, su presente pop y sus caprichos musicales-.
martes, 23 de marzo de 2010
Victoria Sur - "Belleza Silvestre"
Publicado por
Pablito Wilson
en
06:37
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