¿De casualidad no les suena contradictorio que en una tierra llena de artistas con talento, de diversidades culturales y de rítmos, no hayamos podido lograr todavía conformar una industria que por lo menos alcance para dar trabajo digno y constante a nuestros artistas? ¿De veras se creen ese cuentito recurrente de que lo hecho en casa es inferior, que los criollos no saben de sonido, que lo local no da plata, que acá sería imposible lograr lo hicieron otros países latinos que lograron constituir su propio circuito independiente rentable? Todo esto, no son más que puras verdades a medias.
Hace algunos meses, un conocido referente de la industria nacional decía: “Cuando en este país logremos construir una escena de la que nosotros podamos vivir; tendremos que poner un filtro para que no todo suba y así garantizar calidad.” ¿Quieren saber cuál es el problema? Simple, que falta crítica. Y peor aún, que ni siquiera hay una claridad con respecto a lo que el propio término significa. Mientras que los que se las quieren dar de “eruditos” lo toman como algo exclusivamente negativo, otros lo aplican de una manera oportunista para favorecer a personajes amigos o a quienes deslizan platita bajo cuerda ¡Dios bendiga a la Wikipedia! Que nos refresca la memoria desde el punto de vista etimológico ("una opinión positiva o negativa que se basa en la argumentación o el análisis”). Entonces... ¿Ser amigo de la escena pseudo-famosa/farandulera bogotana o pagar un certificado falso de talento denominado payola? ¿Sabían que en otros países esta práctica es ilegal? Rumor de buena fuente: Se dice que hay un personaje local que paga este tipo de favores con prostitutas ¿Habremos llegado a tanto?
Cambiemos de tema, pero sigamos siendo malpensados… ¿Por qué Bonka tiene rotación constante en radio, si no pegan un hit desde ese disco que tenía “La Mona” y los que van a verlos cuando tocan en vivo siempre son los mismos seguidores fieles de todos los tiempos? ¿Por qué Naty Botero recibió inmediatas y múltiples reseñas por su disco "Adicta" en la prensa escrita y tardó meses en alcanzar las cadenas radiales? ¿Por qué Victoria Sur con un impacto similar en tabloides, nunca llegó a emisoras de RCN o Caracol con su tan elogiado “Colección de Mundos”; producido con formato comercial y retocado por Eduardo Bergallo (Soda Stereo, Los Fabulosos Cadillacs)?
Aunque hay algo más grave y contraproducente que la carencia de crítica… La de autocrítica. Empresarios de la industria nacional, han hecho un excelente trabajo de vendernos la idea de que The Hall Effect & V For Volume; son los dos mejores productos que tiene nuestro rock contemporáneo. Y si bien es cierto que tenemos que felicitar a la primera de estas por lograr ser la banda apertura de The Cranberries en su gira francesa y a la segunda por el alto nivel de producción de su álbum debut y los elogios que el mismo ha recibido en el exterior, ambas tienen un terrible problema: Las están vendiendo como un producto mucho más exitoso del que realmente son ¿No será por ese mismo inconveniente que The Mills a solo un año de la salida del formato físico de su debut “Babel”, tiene que volver a estudios? ¿Será casual que hayan tenido que lanzar su álbum tres veces? ¿Será que a pesar de haber sido más arriesgados en la composición y pensado primero en el mercado interno, hay algo que les falló en la fórmula?
Es que hay gente para todo y hay personajes increiblemente ilusos que creen que los gringos y los europeos van a comprarnos la música que ellos llevan añares haciendo. Pensar esto es tan ridículo, como el que una banda formada por criollos en Buenos Aires crea que porque tiene influencias de Calamaro, Spinetta y Charly toca Rock Argentino. Me hace pensar en los ídolos monocordes de la bailanta bonaerense que juran que hacen cumbia colombiana.
Choc-Quib-Town se ganó un Grammy Latino el año pasado y no solo es válido, sino muy necesario reconocerles su logro y empezar a analizar qué tipo de sonidos autóctonos están adquiriendo calidad de exportación. Pero lo que no solo es un asco, sino terriblemente inapropiado es ver periodistas que se están refiriendo a la triada en términos de banda revelación, haciéndose los defensores de la música nacional y presentando como nuevo, un logro que tenían que haber aplaudido hace tres o cuatro años ¿No es más importante que compusieron una melodía con visos de himno que le dio la vuelta al globo? ¿No es más importante que son uno de los talentos locales que más giras ha hecho en los últimos tiempos? ¿No es más importante que compactaron cultura del Chocó y la convirtieron en orgullo patrio? ¿No es más importante que nos están ayudando a construir una escena rockera, aunque ellos no toquen precisamente el género de las distorsiones? Logro que hay que reconocerle también a Bomba Estéreo, Systema Solar y ojalá próximamente a Frente Cumbiero, Radio Rebelde y Papaya Republik ¿O acaso hay algo más rockero que la autogestión, la utilización de medios alternos para la proyección de un mensaje, la denuncia social o la invitación al análisis?
Y así podríamos seguir todo el día... Pero la idea despertarles desconfianza con este tipo de cuestiones, no va para nada ligada a defenestrar esta escena alternativa contemporánea, sino a invitar y a cuestionar lo que está pasando en terminos de industria. Mientras tanto, los invito a no perder de vista: La gira mundial de Doctor Krápula, el éxito ascendente de Don Tetto en América Latina, el boom cibernético de Jiggy Drama o el crecimiento de esas bandas de corte autóctono -previamente mencionadas- que si vuelven locos a escuchas angloparlantes.
jueves 18 de noviembre de 2010
La falta de crítica dentro de la música alternativa colombiana
Publicado por
Pablito Wilson
en
15:33
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4 comentarios:
excelente reflexion,falta mucho camino por recorrer y muchas por aprender felicitaciones a bandas como chob quib town y krapula que recogen los frutos de un trabajo que llevan haciendo bien desde hace un buen tiempo
Interesante texto Pablo, deja muchas preguntas lanzadas al aire y un urgente llamado a los medios, para cambiar el discurso de la música "Nacional"
Un Abrazo
este escrito me pone feliz de alguna forma puesto que se ve a leguas que muchos no están de acuerdo con lo que nos quieren vender o de lo que quieren vender, falta critica , y falta ganarse las cositas con verdadero talento y no de los que de pavonean afirmando que lo tienen, a esta escena la falta mucho aun ojala se pueda hacer algo a largo plazo saludos...
Hay cosas de la interna de Colombia que no cazo, pero en lineas generales creo entender a donde apuntás: que el mainstream es una mentira...y vos sì que has cumplido con esa premisa de "para criticar hay que escuchar". O sea, sabès de lo que hablàs.
Acà en Argielandia es igual...basta de Ratones Paranoicos!!
Arriba la mùsica alternativa de todos lados. En Colombia hoy nadie le ata los zapatos a Quantic, ese bizarro productor inglès que està viviendo hace unos años en Cali. Escuchen lo ùltimo que hizo mixturando ritmos colombianos con reggae y otras cosas...se llama "Flowering inferno".
Papaya Republik, Suramericana de Sueños Sonoros, Systema Solar y (menos) Bomba Estèreo, se la re bancan.
Saludos de un argentino que ama la mùsica de Colombia.
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