Basta de anhelar las épocas del debut “Fíjate Bien” (2000) o –peor aún- las de Ekhymosis. ¡Llego el vehículo del año, el P.A.R.C.E. edition! Un bólido que abraza la modernidad o mejor dicho los arreglitos electrónicos que en la actualidad muchos creen que la representa. He ahí, la identidad del álbum y el punto en común que comparten la mayoría de sus canciones ¿La identidad de Juan Esteban Aristizabal? Ah no… Esa si es más compleja.
Desde el punto de vista del paisa, la producción de Stephen Lipson (Paul McCartney, Rolling Stones, U2) le da un aire londinense al quinto de su discografía… Pero lo que sucede más bien, es que el trabajo se empapa de toda esa diversidad que puede tener cualquier metrópoli con las características de la capital inglesa: El apasionamiento con los sonidos árabes que ya había sido expuesto antes en el corte “Yerbatero”, vuelve también para envolver un “Regalito”; a “La Soledad” se le sienten pequeños y sutiles anclajes al son cubano y “Segovia” aparece como una pieza mitad tango y mitad rock, que narra la masacre que ocurrió en el pueblo antioqueño del mismo nombre el 7 de noviembre de 1988.
P.A.R.C.E. tiene una personalidad definida y muy distinta de las que ayudaron a configurar “Un día Normal” (2002) y “Mi Sangre” (2004): El primero tenía la colombianidad a flor de piel y el otro, un fuerte protagonismo de guitarras eléctricas, que bien puede convertirlo en la producción más alternativa hasta la fecha. Todas las canciones actuales tienen su atractivo, se les nota la inversión de tiempo tanto a la hora de componer como a la de grabar, mientras Juanes sortea sin dificultades esos baches aburridores y excesivamente empalagosos que se notaron en La Vida Es Un Ratico (2007). Porque los cortes radiales de este último, están muy por debajo de los que representaron a los trabajos previos de Juan Esteban.
En las baladas y en las canciones de amor, es donde más se siente la transición sonora; ya que los detallitos electro les nutren nueva vida y brindan esa sensación, de estar escuchándole al artista un nuevo estilo para su trabajo. “Y no regresas” y “Esta noche”, dos ejemplos de esto.
Esta es la edición deluxe, que tiene doce canciones y goza de buena salud e identidad propias. El problema llega cuando a él o a su manager se les ocurre la “brillante” idea de lanzar una edición estándar del disco con dos temas menos (y no al revés): 1) Los bonus tracks cierran un compacto, no lo abren 2) P.A.R.C.E. se percibe de una manera totalmente distinta cuando se le amputan las dos canciones iniciales 3) Un artista no promociona “extras” en ruedas de prensa como si fueran parte del álbum, ya que se trata de partes del mismo a las que no todos los compradores podrán acceder.
viernes 10 de diciembre de 2010
Juanes: "P.A.R.C.E."
Publicado por
Pablito Wilson
en
14:58
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1 comentarios:
Pienso que Juanes ha convertido la buena música que tenía a un ritmo más comercial, que obedece más a las tendencias del mercado. Se volvió un personajillo de la farándula criolla, más del consumo, menos de la música.
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